La Gran Logia de España tiene nuevo Gran Maestro. ¿Hemos aprendido algo?
La masonería nació como un camino de autoconocimiento, transformación y libertad, destinado a formar seres humanos conscientes, éticos y capaces de contribuir a una sociedad más justa. La Gran Logia de España, que en su momento aspiró a ser un faro de conocimiento y fraternidad, atraviesa desde hace décadas una crisis profunda, consecuencia de errores acumulados, decisiones desacertadas y una contaminación creciente del mundo de la política profana. La institución que debería haber elevado a sus Hermanos al plano del discernimiento y la responsabilidad ha terminado atrapada en disputas burocráticas y luchas de poder que han desviado su atención de lo esencial. Uno de los fallos más visibles ha sido la priorización de la política interna sobre el trabajo iniciático. Las logias, lejos de centrarse en la construcción del ser humano, han sido escenario de alianzas, rivalidades y estrategias de control que nada tienen que ver con la verdadera esencia masónica. Los nombramientos jerárquicos,...