La Gran Logia de España tiene nuevo Gran Maestro. ¿Hemos aprendido algo?


La masonería nació como un camino de autoconocimiento, transformación y libertad, destinado a formar seres humanos conscientes, éticos y capaces de contribuir a una sociedad más justa. La Gran Logia de España, que en su momento aspiró a ser un faro de conocimiento y fraternidad, atraviesa desde hace décadas una crisis profunda, consecuencia de errores acumulados, decisiones desacertadas y una contaminación creciente del mundo de la política profana. La institución que debería haber elevado a sus Hermanos al plano del discernimiento y la responsabilidad ha terminado atrapada en disputas burocráticas y luchas de poder que han desviado su atención de lo esencial.

Uno de los fallos más visibles ha sido la priorización de la política interna sobre el trabajo iniciático. Las logias, lejos de centrarse en la construcción del ser humano, han sido escenario de alianzas, rivalidades y estrategias de control que nada tienen que ver con la verdadera esencia masónica. Los nombramientos jerárquicos, los concursos de influencia y la búsqueda de prestigio personal han sustituido la formación ética y espiritual. Esta contaminación política ha minado la motivación de miles de Hermanos, muchos de los cuales han optado por “pasar a sueños”, dejando atrás años de dedicación y compromiso. La Gran Logia de España se ha vaciado de energía viva porque su atención se ha centrado en mantener estructuras de poder que no sirven al desarrollo de la consciencia.

Otro error crucial ha sido la mala interpretación del secreto masónico. En el pasado, el secreto se refería especialmente a los rituales, unos textos que hoy pueden consultarse libremente en Internet. El auténtico secreto es otro y está relacionado con la transmisión de energías sutiles que elevan la consciencia de cada Hermano durante su trabajo en Logia. Este núcleo iniciático, que debería ser el corazón de la masonería, ha sido abandonado. Los rituales se repiten de manera mecánica, sin intención consciente ni acompañamiento adecuado, dejando de generar el efecto transformador que históricamente definió a la Orden. La masonería, en este sentido, ha olvidado su función principal: guiar a los hombres hacia la libertad interior y el discernimiento.

La rigidez institucional ha profundizado la crisis. La Gran Logia ha mostrado resistencia a la innovación, tanto en métodos de enseñanza como en programas de desarrollo personal. Mientras el mundo avanza, adaptándose a los nuevos desafíos éticos y sociales, la institución ha permanecido anclada en fórmulas caducas, incapaz de ofrecer a sus Hermanos experiencias significativas que conecten con la realidad contemporánea. La consecuencia de este estancamiento es evidente: la pérdida de relevancia social y la dificultad para atraer nuevas generaciones comprometidas con la transformación personal y colectiva.

La burocracia excesiva y la falta de liderazgo visionario han agravado aún más la situación. Durante años, se ha priorizado el control administrativo, la gestión de estructuras internas y la formalidad de las logias sobre el acompañamiento real de los Hermanos en su proceso de autoconocimiento. La ausencia de guías capaces de inspirar, motivar y transmitir la esencia del camino iniciático ha dejado un vacío que los rituales mecánicos y las reuniones sin propósito no pueden llenar. El resultado es una institución que sobrevive por inercia, pero que ha perdido su fuerza transformadora.

La deserción masiva de miembros es quizás el síntoma más visible de esta decadencia. Miles de Hermanos han optado por abandonar la Gran Logia, desencantados ante la incapacidad de la institución para ofrecer un camino auténtico. Esta pérdida de capital humano no solo refleja un malestar interno, sino que también disminuye la capacidad de la Orden para influir éticamente en la sociedad. La masonería, concebida para iluminar la consciencia y generar ciudadanos responsables, se ha convertido en un organismo estático, atrapado entre rituales vacíos, conflictos internos y políticas que distraen del verdadero objetivo: el trabajo iniciático y la construcción de seres humanos mejores.

Además, la Gran Logia ha fallado en su conexión con el mundo contemporáneo. En una época donde la conciencia crítica y la responsabilidad social son cada vez más necesarias, la institución permanece relegada a la irrelevancia. Los proyectos que podrían vincular la masonería con la vida real han sido escasos y poco significativos. La resistencia a adaptarse y actualizar su enfoque ha hecho que la Orden sea percibida como un recuerdo de tiempos pasados, más preocupada por la supervivencia de sus estructuras que por la transformación de sus miembros. Esta desconexión cultural no solo erosiona la credibilidad de la institución, sino que también reduce su atractivo para quienes buscan un camino de desarrollo personal profundo y auténtico.

En definitiva, la crisis de la Gran Logia de España es el resultado de decisiones erróneas acumuladas durante décadas: la politización de las logias, la pérdida del foco iniciático, la rigidez institucional, la burocracia excesiva y el abandono de la verdadera transmisión de conciencia. La institución ha dejado de cumplir con su función esencial: formar seres humanos libres, conscientes y éticos. Cada Hermano que se retira es un reflejo del fracaso colectivo. Cada oportunidad perdida de impactar en la sociedad es un recordatorio de la distancia que existe entre la teoría masónica y la práctica real.

La recuperación de la Gran Logia de España requiere un compromiso profundo y valiente. Es necesario revisar las estructuras internas, purgar la política de las logias, volver al verdadero trabajo iniciático y recuperar la transmisión de energías sutiles que despiertan la consciencia de cada Hermano. Sólo así podrá la Institución recuperar su relevancia social y espiritual, y cumplir con el propósito fundacional de la masonería: construir seres humanos mejores, conscientes, libres y capaces de transformar su entorno. La Gran Logia de España tiene ante sí un camino arduo, pero no imposible: despertar de la rutina burocrática, reconectar con la esencia de sus rituales y recuperar el corazón del trabajo iniciático. Porque la masonería auténtica no reside en la estructura ni en la política interna (y externa); reside en la transformación que provoca en cada ser humano que camina con intención y conciencia hacia la Luz.

Faraón Tutankamón.

Comentarios

  1. Querido maestro (nunca mejor dicho) la abyección de algunos hermanos (por su iniciación, no por que así se lo creen) han sido y son los culpables de la actual situación expuesta en tu escrito, conocidos por todos (mejor no decir nombres --en la actualidad son cuatro, como mucho siete--, que pronto saldrán a la luz, sin duda)
    Existe en la memoria de la propia esencia de la Masonería nuestra un grupo de hermanos suficiente en toda España unidos por un conocimiento, voluntad, entrega y constancia (de origen lejano cenobítico), que mantiene, propagan, luchan y transmiten los valores que como decimos exponen la realidad de nuestra Orden de iniciación a otros estadios diferentes por medio de símbolos.
    Este grupo en estadio de casi hibernación, al tener conocimiento de una logia en su totalidad que ha pedido la plancha de quite de todos sus miembros y de ella misma, con el pensamiento de crear una obediencia nueva, que sin duda va a marcar el camino de muchas otras.
    Se ve en la obligación de volver a unir el pensamiento de los "cenobitas", con el fin de parar esa tendencia que llevaría al fin la Gran Logia de España.
    Con el nuevo petulante sin base ni conocimiento Gran Maestro y su obediencia ciega a los ingleses, hermanos de otra mentalidad que seguramente en Londres no hubieran pasado de compañeros, la Orden entrará en decadencia total y con toda seguridad en un año tendremos nuevas elecciones.
    Se repite constante mente que la masonería tiene memoria histórica y vida propia, seguro que es así y esa memoria nos tiene que llevar a dejar de ser algo residual, nada, por decir algo, valga la redundancia.
    Querido maestro, seguro nos encontraremos contigo.
    Conscientemente TAF
    KIM PEEX

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Su última oportunidad.