Su última oportunidad.
El Cryonics Institute (EE. UU.), líder mundial en vitrificación (hibernación) de seres humanos fallecidos, expone en sus comunicaciones explicativas sobre su actividad —dirigidas a quienes contemplan someterse a la criopreservación— que esta constituye, para ellos, su última oportunidad.
La Gran Logia de España (G.L.E.) se halla igualmente ante su última oportunidad, antes de iniciar un camino irreversible hacia su práctica desaparición y convertirse únicamente en un testimonio histórico de la masonería en España.
Sin ninguna duda, así ocurrirá si se toma como referencia su trayectoria desde 1982: ignorancia generalizada, enfrentamientos internos, egos desmedidos, envidias, desconocimiento de lo que somos e ignorancia del mundo iniciático que proclamamos representar (recordemos, a título de ejemplo, algún vitando mandato). Es sobradamente conocida la trayectoria de la G.L.E., así como el activo y las obras de sus pasados Grandes Maestros, con cerca de siete mil iniciados que hoy permanecen inactivos (dormidos).
Relatar lo ya conocido no conduce a nada: bajas constantes, mínimas iniciaciones, bajo nivel de los nuevos Hermanos —en comparación, por ejemplo, con la etapa de la Segunda República—; personas de alto nivel y relevancia en la sociedad civil que ni siquiera lo intentan, por temor a nuestra falta de discreción; un conocimiento interno más propio de un ateneo, una sociedad cultural o deportiva que de una institución iniciática; la percepción social de una institución caduca y descontextualizada; cambios constantes carentes de contenido real; modificaciones absurdas en una institución ya de por sí minoritaria; órganos administrativos sobredimensionados y costosos; cargos provinciales absurdos e inoperantes; movimientos políticos injustificados; desamparo de los Hermanos necesitados, etcétera.
Estas elecciones incluyen también el voto de los Maestros no instalados, cuyo conocimiento de la Institución y cuya reiterada manifestación de «no es esto, no es esto» resultan determinantes. Sin duda, es el momento de manifestarse, y su voto será, con toda probabilidad, de gran importancia.
Conocidos los candidatos y sus respectivos programas, el resultado deseable resulta claro:
Debe ser elegida una Maestría no continuista; una Maestría que recomience, que una a todos los Hermanos y a todas las sensibilidades; que recuerde y ensalce a los pasados Grandes Maestros, tanto a los vivos como a aquellos que permanecen en nuestra memoria; que ejerza la llana; que no derroche nuestros metales en auditorías absurdas —cuando aún son muchos los Hermanos que esperan el resultado de la última—; y que, antes de adoptar decisiones inmobiliarias, conozca con precisión lo que se hace y su propósito.
Una Maestría que fomente el conocimiento iniciático del que decimos hacer gala; una Maestría que haga valer ante la sociedad civil nuestros principios fundamentales, esto es, el conocimiento iniciático y el secreto; una Maestría no vengativa, dialogante, libre de Hermanos tendenciosos en su condición de iniciados equivocados.
No es necesario extenderse más: es sobradamente conocido lo que, en su fuero interno, desean todos los Hermanos.
Diversos grupos han intentado unir todas las candidaturas en una sola. Por muy poco no ha sido posible, pero resulta necesario, al menos, enumerar las existentes.
Casi todas las tendencias han convergido mayoritariamente en la candidatura a la Gran Maestría del Hermano Jesús Morlote, salvo —de forma casi humorística— algunos Hermanos «viñales».
La candidatura seria, honrada y con conocimiento histórico, la del Hermano Rubén, no ha podido integrarse en una candidatura única. Es de lamentar, dada la valiosa aportación que podría haber realizado a la G.L.E.
Por último, la candidatura con ciertas posibilidades frente a la del Hermano Jesús, la del Hermano Sham Parsons, representa la opción continuista del Hermano Chema. Posiblemente, aglutina a parte de los hermanos de origen inglés. A este respecto, conviene recordar que, cuando se redactaron las Constituciones y se estableció que el Gran Maestro debía ser español, no se hizo únicamente por una cuestión formal de pasaporte —como podría ser el caso de la doble nacionalidad británica-española del hermano Sham—, sino por el conocimiento profundo de la mentalidad y la idiosincrasia españolas, cuestión que va más allá de la mera nacionalidad administrativa. Cabe recordar que, en la actualidad, un ciudadano británico que adquiera la nacionalidad española deberá renunciar formalmente a su ciudadanía británica en España.
Que el Gran Arquitecto del Universo ilumine a todos los electores para la gloria de la G.L.E.
TAF y SALUD .·.
HOM DAI
P. S.
Querido Kim Peek:
Esperemos que estés de acuerdo. ¡Ni Franco lo consiguió!
Hom Dai. querido hermano, no voy a fluctuar. totalmente de acuerdo en tu planteamiento. Triste que por unos pocos hermanos , quizás con razón, pero con desconocimiento de lo que somos, no hayan llegado a un acuerdo tan deseado por todos. Al parecer no es culpa de ninguna parte, simplemente lo clásico en nuestra Orden, falta de introspección masónica. Cierto, la última oportunidad (Walt Disney no está hibernado), pero estamos seguros que la Masonería en España tiene vida propia y en está ocasión lo demostrará.
ResponderEliminarMe resisto a no comentar la pérdida de tiempo y decadencia de la Orden durante la maestría del h:. Chema, así como el absurdo de temas como la constitución (un cargo rarísimo que aparece estrambótico en el h: Ribas, que tiene una gran responsabilidad en influir en el G.M. erróneamente, hermano sin duda complicado), se deduce que no toda la responsabilidad en este mandato es del h:.Chema.
Quizás volvamos a conectar después de las elecciones..
Si la suerte de unos, depende de la desgracia de otros, entonces no hay buena fortuna para nadie. --Jay Gould.
TAF
KIM PEEX